Nuestra historia




Los barrios de Bellvitge y Gornal están situados en la ciudad de L’Hospitalet de Llobregat, unos barrios que se construyeron en los años sesenta para dar cabida a la gran masa de población emigrante que se trasladó de todas partes de España huyendo del campo para trabajar en la ciudad, en este caso, Barcelona.

Son barrios dormitorio que sobretodo dieron vivienda a trabajadores de la empresa Seat, pero también de otras empresas que por aquel entonces vieron crecer su producción como la espuma.

Bellvitge fue un barrio que sufrió una gran especulación cuando los primeros constructores quisieron multiplicar por tres el número de viviendas diseñadas para la zona. La población, caracterizada por ser familias jóvenes, con niños pequeños y luchadoras, plantó cara a la empresa constructora y evitaron el levantamiento de varios edificios consiguiendo la creación de espacios abiertos, parques y paseos.

Ese fue el comienzo de una larga lucha para obtener lo que ellos creyeron derechos fundamentales como eran un sistema de alcantarillado, hasta el momento las calles se embarraban cuando llovían cuatro gotas; algún transporte público que les comunicara con el resto de la ciudad, la población caminaba largas distancias para desplazarse a sus puestos de trabajo; colegios para los niños con mayor cobertura en edad y variedad, guarderías, primaria, secundaria, FP, bachilleratos…; médicos, comercio, etc. Poco a poco se obtuvieron esos y otros mínimos derechos que garantizaban una vida con unas mínimas comodidades.

Quizás por ese origen humilde de la población que tanto le costó conseguir mejoras en este barrio y ser propietarios de sus viviendas, este fue un barrio que nunca tuvo viviendas de alquiler, los pisos que quedaban vacios se vendían a hijos de vecinos. Esta era la razón por la que la inmigración llegó más tarde al barrio.

En el año 2008 la entidad se define como asociación con identidad jurídica propia. Y elige el nombre de Asociación Educativa Nou Quitxalles. El motivo de elegir este nombre se remonta a los años 70. El director de la entidad, José Carlos, ha nacido y crecido en el barrio de Bellvitge y durante su infancia formó parte de un grupo de esplai del barrio: Quitxalles. Este grupo le enseñó valores que se convirtieron en imprescindibles en su vida y que más tarde le llevaron a seguir ligado al mundo de la educación no formal, al voluntariado y a la necesidad de crear espacios para niños y jóvenes fuera de las formalidades escolares.

Nou Quitxalles es una entidad viva, en constante crecimiento que aprende de sus errores con optimismo y que se crece ante los retos. No ha tenido unos comienzos fáciles pero tampoco esperaba llegar hasta donde ha llegado. No olvida que su razón de ser es ayudar a los demás; a los niños, a los jóvenes y a las familias en general, y que, gracias a todos ellos y a los voluntarios, colaboradores, trabajadores, personas en prácticas, ayudantes ocasionales, etc., todo esto ha sido posible.